Jardins de Passiflore

Por José María Guilabert Martínez

Boxer de la Tierra Prometida

 

 

VIENTOS DE CAMBIO

 

El tiempo pasa inexorable. Son ya seis años los que nos hemos adentrado en este nuevo siglo y la raza bóxer avanza hacia nuevos horizontes de tonos clásicos y añorados. Esta variación del giro de las sombras, como dijera el poeta, se antoja extraña y temida para una parte del sector boxerista, pero deseada y forzosa para otro en el cual yo mismo me incluyo. El bóxer comienza su regreso hacia los estándares de su Edad Dorada para dar pie a un nuevo comienzo. Deberemos trabajar mucho para que este camino se encauce por las vías óptimas de la mejora y homogenización necesarias para el éxito, no sólo a nivel morfológico, sino también genético, caracterológico y de salud. Los primeros pasos se están dando. Veamos lo que se pudo contemplar en TodoBoxer’06 y examinemos lo que se está haciendo bien y lo que aún se podría mejorar.

 

CON PASO FIRME

 

La raza bóxer en España empieza a retomar, y no tan tímidamente como pudiera parecer, los valores clásicos de un estándar demasiado descuidado durante la pasada década. Estamos de enhorabuena. Este regreso al tipismo es el mejor de los avances posibles. Deshacemos los nudos del ovillo para poder seguir tejiendo nuestra maravillosa raza limando todos sus defectos. Así pude valorar felizmente preciosos ejemplares con una morfología muy deseable y a tener en cuenta como base para poder ir desarrollando en nuestro país nuevas líneas de gran calidad. Este fue el caso de algunos hijos de sementales hasta el momento poco utilizados en la península, como Future v. German Dream, Janos v. Altenburg, Bruce Lee v. d. Chatos, Dastin de Guezman, Ycaro dels Segadors, Joshua z Ringu, etc. Estas líneas son ideales y perfectamente complementarias con las más utilizadas hoy en día, muchas de ellas provenientes de un mismo tronco común, y de su uso discriminado podremos sacar los resultados adecuados para pulir los defectos más generalizados en la cabaña boxerística nacional.

 

La semana anterior ya pudimos observar este cambio de tendencia en el Campeonato Mundial ATIBOX celebrado en Lisboa, resultando campeones en las categorías absolutas dos ejemplares alemanes, uno francés y otro belga. Quisiera destacar en este punto, como ejemplo a seguir, el bóxer que resultó premiado con el Best in Show (Mejor de la Exposición), Orgon v. Fausto, rozando la perfección morfológica en todos los aspectos del estándar y con un movimiento simplemente espectacular. Los boxers de origen alemán han superado su período de estancamiento y nos deben servir de dechado para retomar con impulso una base de cría exitosa. Así lo están siendo para muchos criadores españoles y eso se dejó ver también en Lisboa sobre todo en clase joven, donde nuestros boxers y descendientes de estos dominaron la Exposición, mostrando todos ellos una morfología más clásica y poderosa que la que venía siendo dominante en los pasados años.

 

Cotejando toda esta información de la ATIBOX y TodoBoxer junto con la que pudimos obtener en la Monográfica Nacional’06, apreciamos claramente la inmensa calidad genética transmisora de sementales de una talla más contenida, de construcciones y cabezas más sólidas y con unas angulaciones adecuadas que facilitan un mejor movimiento. El gran criador, juez y valedor del estándar, Mario Perricone, ya avisó hace décadas de la necesidad de velar por el tipismo que claramente refleja el estándar de la raza y el ingente peligro que conlleva el ignorarlo.

 

NECESIDADES Y CARENCIAS

 

No solamente en este aspecto encontramos peligros. La homocigosis es un enemigo a tener muy en cuenta. El cruce indiscriminado y repetitivo en consanguinidad sobre unas mismas líneas de sangre ha arrastrado a la raza, centrándonos exclusivamente en el aspecto morfológico aunque claro está que no es el único, a la dominancia de unos defectos que se han convertido en comunes y que deberíamos ir erradicando de la cría. En TodoBoxer pude corroborar, no sin cierto asombro, cómo tras examinar a más de 40 ejemplares, en menos de un 10% de los casos pude encontrar bocas anchas ni de Tipo 1, ojos de Tipo A y construcciones inscritas en el cuadrado. La tónica predominante fueron las bocas de anchura media, de Tipo 2 e irregulares en su alineación, los ojos marrones más o menos oscuros y las construcciones de altura 2 o 3 centímetros inferior a su longitud. Estos fueros los defectos más comunes, aunque no los únicos a tener en cuenta. Las angulaciones en muchos casos son claramente mejorables, así como los aplomos abiertos, corvejones demasiado juntos, riñones excesivamente largos y, en algunos ejemplares, falta de hueso y sustancia y/o pasados de talla.

 

Son solo algunos detalles a tener en cuenta. Eventos como TodoBoxer consiguen que podamos valorar todas estas virtudes y defectos desde otro punto de vista, mucho más distendido, fuera de la competición oficial, entre amigos que buscan entender, comparar y comprender a sus boxers. Es una fiesta sin el nerviosismo propio y obvio de una exposición en la que se busca conseguir un CAC o un CACIB, por lo que las valoraciones y opiniones morfológicas son de amigo a amigo, con franqueza, con tiempo para pararse en los pequeños detalles y poder preguntar sobre el criador, los padres, la línea genética, las cualidades que mejorar en un cruce y cómo hacerlo y muchas otras cosas más que convirtieron el Test Morfológico TodoBoxer’06 en un momento muy especial de mi vida boxerística. Espero que las conclusiones que allí pudimos sacar las personas que participamos puedan servir de motivación y ayuda para avanzar un poquito más en la mejora de la raza.

 

Por José María Guilabert Martínez

Bóxer de la Tierra Prometida