|
|
|
|||||
|
|
||||||
|
Javier Bóxer Villa de Sahagún |
||||||
|
Hace algún tiempo, leí en anuncios de una revista de perros, un anuncio que más o menos decía “Se venden excelentes hembras de cría por renovación del criadero”. Decir que nunca me paré a pensar en este anuncio, hasta ayer que entrando en TodoBóxer, vi en primera pagina una foto de mi vieja “Linda” trabajando con Vicente Ferre.
Es muy triste ver que en las monográficas, en clase veteranos, se ven uno o dos ejemplares como mucho, o lo mas común que es no ver ninguno. ¿Dónde están esos ejemplares que son campeones, CAC, CACIB etc.? ¿No será que ya no sale rentable pagar una inscripción? ¿No será que como ya montan menos no nos interesa que los vean? Normalmente se dice “Ya trabajo bastante, ahora que viva feliz”. Claro que para muchos el vivir feliz es meter al perro en una perrera o parque y dejar que engorde y se aburra. Os puedo decir que cuando Linda se fue haciendo mayor, cuando ya no tenia apenas dientes, cuando su boca ya no apretaba lo suficiente, ella seguía trabajando. Sabiendo sus limitaciones y siendo consciente de que ella seguía creyéndose con dos años, sabiendo que su maquinaria ya no estaba a tope pero su coraje, cabeza y ganas si lo estaban, me dije que ella quería seguir trabajando y yo seguir divirtiéndome con ella.
Creo que debemos de centrarnos un poco más en nuestros vejetes. Hay montones de juegos y modos de trabajo para hacer con ellos. Si la media de vida del bóxer ya es corta de por si, hay que intentar que su calidad de vida sea optima hasta el final. Una buena alimentación y trabajo desde que nacen puede hacer que esto sea posible. No vale eso de machacarlos de jóvenes y luego con seis años apartarlos. No vale eso de darles pociones mágicas para que estén increíblemente espectaculares de jóvenes y que luego no puedan mantenerse en pie para salir en clase veteranos. La belleza, presencia y dotes del bóxer, se consiguen con trabajo, constancia y paciencia. No sirven las prisas ni milagros. No hay varitas mágicas ni magos.
Se que todo esto que he escrito no interesara a algunos, otros ya lo sabrán, otros dirán que bobada etc., pero si logro que con este escrito una persona coja a su vejete de la perrera o de encima del sofá y empiece a trabajar y a volver a divertirse con el, ya me conformo. Si logro que en la próxima monográfica participe un veterano mas me doy por satisfecho. Debemos de preocuparnos un poco más de sus últimos años de vida. A todos aquellos que nunca hayan trabajado con un vejete, les invito a que lo hagan y seguro que disfrutaran y percibirán sensaciones que les perecerán mentira. Los clubes de trabajo, los clubes de raza, criadores…. Debemos hacer ver a los nuevos propietarios de un bóxer, que el bóxer es bóxer desde que nace hasta que muere. Que el bóxer es cachorro desde que nace hasta que muere.
Un saludo Javier
|
||||||