Breve Historia de 

 

                                     Helmut Schnitsler y V. Klosterbrunnen.                     

Revista Electrónica TodoBoxer ,  Año1 - Número 1    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                            El Sr. Schnitzler cumple el patrón típico de criador alemán tradicional. Comienza a principio de los 60 con                                    una perra de origen holandés, Sonnij, pero no de las que estamos acostumbrados a ver actualmente. Quizás el hecho de no haber comenzado por una reproductora alemana le aleje un poco de ese perfil estándar que al principio de este escrito aludía, pero en aquella época no había mucha homogeneidad en nuestra raza y las diferencias de calidad abismales que había entre unos ejemplares y otros hacía que los criadores, más que utilizar ciertas líneas ganadoras, lo que intentaban era buscar alguna otra que le pudiera aportar esta homogeneidad necesitada en la época y por ello había mucho intercambio de perros típicos entre los países periféricos a Alemania, incluso con Inglaterra de donde procede el gran Witherford Hot Chesnut, el cual consigue crear una línea de descendientes similares, de calidad y es parte importante del criadero v. Klosterbrunnen, desde sus inicios hasta la actualidad. El caso es que D. Helmut se mantuvo fiel a su perra pionera, hasta tal punto, que hoy en día todos los perros provenientes de su afijo la llevan en su pedigrí y esto sí es algo común en los criadores alemanes de aquella época.

Otro dato que hace ver su convergencia con el patrón comentado, es que utiliza perros criados por él para la fijación de su propia línea. En la época de fertilidad de su perro estandarte, Elvis v. Klosterbrunnen (que proviene de Sonnij, por supuesto), busca perras que puedan fijar las características de éste e incluso, hoy en día, los perros de esta línea llevan una gran dosis de consanguinidad de este ejemplar.

Por último, su final como criador, también se ciñe a la rigidez de criterios que caracteriza a esta generación de criadores y coincide con la instauración del decreto que prohibía amputar orejas en todas las razas de su país. Como consecuencia de esto, él se niega a criar perros con orejas completas y se retira en Noviembre del 89, donde realiza su última camada, en la que nace Polly, de la que hablaremos más adelante.

 

 

Su trabajo como criador no ve los frutos deseados hasta la aparición de Elvis, a finales de los setenta y es en los ochenta donde vive su mejor época, lo que demuestra su perseverancia también típica de los criadores alemanes tradicionales. Elvis es el principal continuador de la línea de su extraordinario padre, Gayus v. Schatzkastlein, uno de esos ejemplares que marcan una época, con éxitos en primera generación y que su continuidad en generaciones postreras fue eclipsada por la aparición paralela de otra línea muy importante, la de Carlo v. Henninghof. Con la aparición de Witherford Hot Chesnut y estos dos, Alemania por fin consigue unas líneas de sangre que producen un alto porcentaje de perros típicos y vive una gran época de cría en las décadas de los setenta y ochenta en la que se cierran en sus productos y son el espejo del resto de Europa que acude en masa a cruzar con sus sementales y a importar cachorros y adultos de alta calidad. Este auge no hubiera sido posible sin criadores importantes como nuestro protagonista y como Willibald Wendel, criador con el afijo v. Nassau-Oranien, de mismo corte que el anterior y que les lleva a tener una cierta "disputa" por pequeños matices sobre la línea de sangre a seguir. Por un lado, Wendel, que fija su línea con su gran Carlino, desestima al nieto de éste, Xanthos con el que sólo realiza una camada de forma directa y por otro lado, Schnitzler, reniega de Carlino como reproductor porque no le gusta el que éste tenga las aletas nasales estrechas, lo que, según él, resta funcionalidad a la raza y es concomitante de patologías cardiorrespiratorias. No obstante, ambos, como "viejos zorros" sabrían bien lo que hacían, pues el primero, pese a no usar directamente a Xanthos (cosa muy rara en aquella época), sí que utilizó a descendientes de él, incluso a Apoll v. Klosterbrunnen; y el segundo, que no quería a Carlino, hace cruces consanguíneos con Xanthos, que como ya comenté antes es nieto de aquél.

Apoll

Siguiendo con Schnitzler comentar que su éxito se basa en la utilización de pocos sementales y pocas líneas de sangre. Usa a Henk v. Eichbaum (el padre de Esco v. Kiliansblick); a Xanthos y a algunos de sus hijos (sobre todo, Attila y Apoll v. Klosterbrunnen); a descendientes de Gayus v. Schatzkaslein; y sobre todo a su Elvis. Cuando este último ya deja de cubrir, utiliza a sus hijas Rebecca y Lea como bases de cría y Othello, que es fruto de su penúltima camada, es el culmen de la unión de ambas.

apollklosterbrunnen.jpg (12723 bytes)Al retirarse D. Helmut, sus perras base van a ser aprovechadas por el criadero v. Rasputin, propiedad de su yerno, pero en realidad su buen trabajo es obra de la ayuda oculta de su suegro, pero también deja la cría poco después. V. Rasputin continúa con la excelente Winnie v. Klosterbrunnen, madre de Lea y Rebecca y también de Babsy v. Rasputin, excelente perra de cría hija de Xanthos que recala en España y que pese a tener el punto obligatorio de Madrid no fue campeona. Esta perra es madre de Ivan de Haus-Boxer, extraordinario semental, que pese a su prematuro fallecimiento es a su vez padre de un semental que dejó buena progenie por el sur: Marco

 de Haus-Boxer. Otro hijo de Ivan recaló en Alemania, donde obtuvo el título de campeón de ese país y cruzó muchas veces siendo padre de algunos otros campeones; el perro al que me refiero se llama Nicky de Chipema.

   Apoll

 

 

Lea v. Klosterbrunnen fue comprada por un italiano junto con Loyd v. Rittersberg, ambos padres de Vic v. Klosterbrunnen, extraordinario perro de sobra conocido y padre, como muchos sabemos, de Boreas Hof v. Troye, este último, para mí, aportó más cosas para la cría española que su padre, pero esto quizás sea cuestión de criterios que engendraría un debate serio e intenso.

Bele v. Waldesrand, bisnieta de Carlo v. Henninghof, fue también una reproductora que repitió el cambio de propiedad de Winnie y es la madre de la gran campeona Candy v. Rasputin, extraordinaria tanto en las facetas de belleza como de reproducción.

A España, aparte de los ya comentados Othello, Vic, Babsy y Candy, llegaron más productos v. Klosterbrunnen, como Ylka (criadero del sur) y abuela de Othello; Yvonne hermana de aquélla que recaló en Canarias a manos de unos particulares; Ch. de España Elvis v. Rasputin, hijo de Yasko (hermano de aquellas) buen ejemplar y reproductor, también propiedad de Boxers del Sur, sobre todo utilizado en el sur como semental; los hermanos completos, pero de distinta camada Haifa y CH. de Europa Ducat v. Klosterbrunnen (Xanthos-Rebecca), éste llegó al sur de España, al criadero de Punta Europa, con serios problemas de fertilidad. Y por último Polly v. Klosterbrunnen (Attila-Topsy v. Rotenmoor), perra base de cría del afijo del Benicadell y madre de Sheila del Benicadell.

vicklosterbrunnen.jpg (41641 bytes)En relación a Othello sólo conozco a su hijo Huschkev de la Montaña Roja y a sus nietos Abril, Toro de las Arillas, Kairel de la Virreyna y a Medea de los Macizos como descendientes más destacados, pobre balance bajo mi punto de vista, pero sobre todo, los cuatro últimos, serios aspirantes a ser continuadores de aquél y de forma muy brillante. A veces es mejor tener poco y bueno…

Javier Rodríguez (afijo de Fralocasti) que tuvo la oportunidad de conocer personalmente a Helmut, dice: "la verdad que quedé impresionado (fue como un sueño hecho realidad el departir con semejante catedrático de esta raza y escuchar sin pestañear cuantos consejos nos daba). Persona muy afable, tanto él como su esposa formaban un equipo en el trabajo diario en su maravilloso criadero Klosterbrunnen.

Recuerdo que me comentó, cuando le dije que tenía intención de ir a conocer al gran Xanthos, que era un perro que para ir a verlo no haría más de 100 kms., pero para cruzar con él haría miles. Todas estas palabras encerraban moralejas que con el tiempo vas descubriendo por ti mismo. Helmut y Wendel eran los dos auténticos pilares de la raza y su rivalidad era patente, y si me apuras, hasta beneficiosa para el bóxer, quien de esta manera se veía en el compromiso de dos mentes privilegiadas que querían el ideal de la raza, cada uno enfrente del otro y con sus criterios propios.

Conocí ya de viejo a Elvis y me encantó.

Nunca olvidaré sus consejos y esa maravillosa colección de figuritas de bóxer traídas de todas las partes del mundo por los aficionados que conocían este hobby de Helmut."

 

Artículo realizado para Todoboxer por Carlos E. Rodríguez

Mi agradecimiento especial a Javi (afijo de Fralocasti) por haber enriquecido este artículo con su experiencia en vivo con nuestro protagonista.