Boreas hof van Troye

 

          LOE 328.911 nac.28.10.86

 

            HD-F ojos 2a boca 2a B IPO I Körung (D)

         
   

CH. Vic v. Klosterbrunnen

CH. Loyd v. Rittersberg

CH. Elvis v. Klosterbrunnen

Virginia v. Rittersberg

Lea v. Klosterbrunnen

CH. Elvis v. Klosterbrunnen

Winnie v. Klosterbrunnen

   

Diana v. Adeltrots

Zethos v. Adeltrots

Quintus v. Okkenburg

Ustie v. Adeltrots

Wonny v. Adeltrots

CH. Django v. Schloss Münchhausen

Ragna v. Adeltrots

Lo que se saca en claro es que la línea paterna de Boreas es impecable: un carácter excelente (al contrario de lo que se creía en España a mediados de los 80 donde se ponía en entredicho el carácter de él y de su padre, de los que se especulaba que era este el motivo que los trajo a nuestro país. Sin embargo ambos aprobaron la selección alemana) y todos eran extraordinarios reproductores y campeones, inclusive el mejor de todos, el padre de Elvis: Gayus v. Schatzkastlein, un semental y campeón que hizo historia. En cuanto a la displasia, se ve claramente la limpieza que tiene su pedigrí, aunque a continuación valoraremos la calidad reproductiva de los sementales más importantes que son ascendientes suyos.

Boreas, y es una obviedad decirlo, es una mezcla entre la línea alemana v. Klosterbrunnen, que ya en el debate sobre Medea se habló profundamente sobre ella, y la de v. Adeltrots, un criadero puntero holandés con más raíces germanas y con un tipo diferente de boxers al de su rival en su país: v. Worikben. Reconozco que no soy el más indicado para hablar de estas líneas, de las que ha llegado algo a nuestro país: Ghia v. Motrea una de las primeras campeonas de propiedad española a nivel internacional (era campeona del mundo, entre muchos otros títulos), Ghia era hija de Plato v. Adeltrots y era muy elegante y correcta. También a nuestro país llega sangre v. Adeltrots por medio del afijo de la Malla que cubre con Vulko v. Bellopark, hijo de Oscar v. Adeltrots, que tampoco se ciñe al modelo holandés de boxer. Un Adeltrots, típico holandés, y que curiosamente era hijo de un perro alemán, fue Chico v. Adeltrots. Un excelente ejemplar que tuvo una extraordinaria carrera en nuestro país. Del que puedo hablar un poco más es del abuelo de Diana, Django, un excelente reproductor alemán, de origen italo-austríaco y con aspecto holandés (los belfos, el mentón, la dentadura...) que fue muy importante en su país y que a mediados de los años 80 nos "salpicó" un poco su sangre, pues el afijo v. Apfelburg cubrió con su hijo: Janus v. d. Elchtranke (desconozco los resultados), un semental moderadamente usado en su país, ya que era Jahressieger, pero que a mí no me gustaba, aunque poseía una estupenda construcción (algo tosco), un cráneo lleno de arrugas y un contorno de belfos nada elegante, no le daban vistosidad a su cabeza. El criadero de Haus-Boxer importó a una nieta por parte materna de Django: Rose v. Nesselblatt, una hija de Luxus v. Hause Rehberg (el padre de Ewing v. Boxerhof y abuelo de John v. Maximilian), cuya sangre rueda aún por los rings de nuestro país, sobre todo en el sur.

A continuación paso a analizar datos estadísticos de los principales ascendientes masculinos de Boreas:

Vic v. Klosterbrunnen: cruzó 12 veces, tuvo 87 cachorros, un 5’7% de leporinos y un 21’7% de criptórquidos (el mal porcentaje de heredar criptórquidos sí puede ser el motivo de que se vendiera un ejemplar tan importante a nuestro país, puesto que allí no podría reproducir), pero sus estadísticas de displasia eran muy buenas.

Loyd v. Rittersberg: cruzó 9 veces, tuvo 61 cachorros, un 1’6% de leporinos y un 14’3% de criptórquidos, tuvo pocos hijos irradiados de displasia de cadera, así que los datos no son relevantes. En España, a parte de por la sangre de Boreas y por la de Vic, Loyd se encuentra en la de Altea y en la de Benito del Colle dell’Infinito, de los que es bisabuelo materno (en concreto padre de Alice, la madre de la supercampeona Gracia, que es la madre de Altea y de Benito), también es bisabuelo materno de Tullia del Colle dell’Infinito, la madre de Patxo del Colle dell’Infinto.

Loyd tiene el siguiente Rapport, hecho en el Korung: Altura: 62 cms., Largo: 63’5 cms., Altura toráxica: 32 cms., diámetro toráxico: 84 cms. Y peso: 35 Kgs.

Estructura imponente, cabeza muy marcada y típica, y excelente expresión, construcción fuerte y enjuta, con suficiente sustancia y elegancia, buenas las líneas posterior y anterior, movimiento cubriendo mucho espacio. Instinto de lucha: suficiente, coraje: bueno, agresividad: buena, no reacciona al disparo. La presa debería ser más sólida.

Muchos datos morfológicos de este rapport se le podrían aplicar a Vic puesto que eran dos perros parecidísimos.

Elvis v. Klosterbrunnen: Malo en las estadísticas de leporinos, muy bueno en criptórquidos y no recomendable en displasia. (No deja este último punto de ser un dato anecdótico; aunque es negativo, sí es cierto que los sementales con displasia cero en aquel entonces no abundaban, por lo que solían atraer a muchas perras con displasia dos a ser cruzadas con ellos).

Django v. Schloss Munchhausen: Hizo 88 cruces y no dejó ni a una perra vacía, tuvo 639 cachorros, de los cuales sólo 2 leporinos (esto es un record, no se crean), y un 7’8% de criptórquidos. Desconozco sus estadísticas de displasia ya que es un perro nacido en el 77 y hay muchos datos que no manejo, sobre todo de perros antiguos. Su sangre hoy en día en Alemania está un poco diluida y no abunda. Sus mejores hijos fueron, además del ya mencionado Janus, sus hermanos de distinta camada Orion y Orwell; todos eran producto de un cruce de medios hermanos, ya que tanto su padre Django, como su madre Karlotta, eran ambos hijos de Oreste v. Winterhaus. Los tres hermanos cubrieron a pocas perras y su sangre prácticamente sólo existe en su propio afijo: v. d. Elchtranke. Orwell y Orion, en el 91 se enfrentaron en el campeonato del mundo a nuestro protagonista Boreas, ganando éste. Pero no consiguió el título en detrimento de la "locomotora" Boris de la Velette, cuya cabeza era superable, pero su construcción casi perfecta.

Estudio genealógico realizado por Carlos E. Rodríguez