HACIENDO AFICION
Autor : Gonzalo Belay
Ciertas preguntas
vistas en los foros producen curiosidad, en otras se nota el ansia de aprender,
en algunas que en cierta manera muchos desconocen el funcionamiento de este
mundo canino donde nos movemos, hace ya un cierto tiempo manifesté con la tan
traída y llevada honradez de los Jueces que jamas
ningún Juez ni en las Exposiciones de la Canina de Galicia, ni en las
diferentes Monograficas que organice me había
insinuado ni preguntado, quien quería que ganara. Dejando esto claro, para mí y
desde mi experiencia organizando actividades, todos son honrados, otra cosa es
que como personas se puedan equivocar en su decisión, cosa en la que creo solo
a medias, pues es el gusto del Juez el que manda en el ring
que para eso Juzga y él nuestro no es el que importa.
Esto anterior me
sirve un poco como introducción al meollo de la cuestión, en un foro leí unas
preguntas referentes a como se escoge un Juez y quien los evalúa y como se
organiza un concurso o una monografica.
Bueno, llegar a Juez es un camino largo con muchos pasos intermedios y varios
exámenes que aprobar, desde que empiezas haciendo Comisariados
pasan varios años hasta que se consigue él titulo de Juez de CAC, otro poco mas
de tiempo tiene que pasar para llegar a ser Especialista o de CACIB, como veis
no se llega y besa el santo hay que currarselo, si
quieres llegar a ser Hollraunder entonces tienes que
ser una especie de sabio canino, hay pocos muy pocos en toda Europa que tengan
esa categoría.
Cuando uno se lía la manta a la cabeza y quiere organizar cualquier tipo de
Exposición, primero tiene que saber lo que quiere organizar, un simple y laborioso
Concurso, o una Monografíca, con o sin ZTP, hacemos
la Prueba de Socialización o no, que quieres para ese evento, estas dispuesto a
un fin de semana completo o con el domingo llega, un poco todas estas cosas
marcaran lo que necesitas, que tipo de Juez te hace falta, con que medios
tienes que contar, hacerse un presupuesto de gastos y calcular a grosso modo la
financiación, una vez tienes claro todo el conjunto del organigrama, te
lías y organizas,
primero te fijas una fecha que te vaya bien a ti como organizador, buscas un
Juez Especialista de la Raza en cuestión dentro de un listado que te envía el Club, si quieres una ZTP entonces cierras lista, tienes que
mirar a Alemania, si aprovechas para hacer la prueba de Socialización hay que
buscar otro Juez, pides el correspondiente permiso con las fechas ya acordadas
con él o los Jueces, generalmente antes de Enero, se tiene que elaborar un
Campeonato y en Enero se debe y tienen que publicar las fechas de los
diferentes eventos, la tuya es una de esas fechas. Bien después de arreglar
todo esto descansas durante un cierto tiempo, aunque el tiempo pasa muy deprisa
y cuando te descuidas ya vuelves a estar con el teléfono en la mano y arreglado
las cosas de ultima hora, solo falta un mes y hay que enviar los trípticos, ya
empiezas a preocuparte del hotel, de saber a que hora llega el Juez o Jueces,
si en avión o por carretera, y a fe mía que no es lo mismo, si habla castellano
o no, si es no llévate al interprete contigo cuando lo vayas a buscar al
aeropuerto, ahhhhh si el aeropuerto lo tienes a 100
kilómetros, macho ven conmigo que me veo haciendo señas como los monos y soy
capaz de traer al Alemán que no es, como me sonría uno al hacer una seña o al
enseñar una revista de perros como identificación de quien soy, (menos mal se
enrollo y vino él interprete), a este tío lo tengo que invitar a cenar, se lo
merece por su tiempo y su paciencia. Si el Juez es Español es más fácil te
entiendes con él, el teléfono ayuda en un momento de duda en un cruce y
generalmente encuentra el hotel el solo. Bueno ahora toca la cena de cortesía,
vendrán muchos o serán pocos, para cuantos encargo, llegas al restaurante y lo
primero es, precio de un menú que este bien y no cueste una salvajada, el tipo
a veces amigo tuyo, te mira y te pregunta, para cuantos, leches ya estamos con
eso de cuantos somos que le digo al fulano, bueno mira entre quince y treinta y
cinco pueden ser cualquier numero, macho me lo pones fácil de presupuestar, jejejeje te ríes para tus adentros y bueno se enrolla y te
da precio como si fuéramos treinta y cinco, un chollo rematado, por ese lado
listo.
Toca preocuparse por los trofeos, cuantos hacen falta?,
ya te vuelves a colgar del teléfono y a preguntar a quien ya lleva tiempo
organizando cosas y té asesora con tantos arreglas, bueno son unos cuantos pero
encaja dentro del presupuesto.
La imprenta, esa si que te da un buen pellizco al presupuesto y aun encima
sabes que algunos datos los cambiaran seguro, buena parte de los nombres y
afijos de los perros son impronunciables, y una sola letra que falte o sobre ya
la lío, o que te cambien un perro de categoría, de color o cualquier cosa de
esas que suelen hacer el siempre presente duende de imprenta. Hay que buscar
publicidad que esto es caro, mas teléfono, llama aquí y allí, visita algunas
Clínicas Veterinarias, sitios de piensos, criadores y bueno, algo siempre se
saca.
A estas alturas ya esta casi todo casado, faltan flecos por pulir pero casi
tienes todo atado, lo único preocupante es ese cosquilleo nervioso que se va
acrecentando según se acerca el día D, nada macho estate tranquilo que tienes
todo arreglado, el sitio, el Juez, la cena, los trofeos, la imprenta, los
dorsales, pero el cosquilleo sigue y ya tienes ganas de que llegue el día, mas
que nada por que te pase
ya empiezas a
estar molesto de vivir con ese incordio. Ya sé que falta, las inscripciones que
no llegan y estamos a 15 días, solo queda una semana hábil, la otra hace falta
para la imprenta, coño parece que me paso el cosquilleo, iluso, ahora entran
los nervios, que el fax funciona bien, que tiene papel, tranquilo, relájate,
suena el teléfono y es el primer fax con una inscripción, y trae tres perros,
esto marcha efectivamente poco a poco y en días sucesivos siguen llegando las
inscripciones. Las revisas, miras si falta algún dato o si se lee todo bien, en
caso de duda teléfono y a preguntar.
Ya es el momento, el cosquilleo aparece otra vez y los nervios están a flor de
piel, algo queda y no sabes que es, vuelves a revisar todo, y casi a ultima hora
te dices, ya sé que falta; los imperdibles para los dorsales, al supermercado
que este abierto ya esta, que descanso sabia que algo faltaba.
La cosa comienza y una vez que el Juez y el Comisario están dentro del Ring, tu ya casi hasta te puedes relajar, de aquella manera
pero ya los nervios y el cosquilleo son soportables, sabes que el Juez y el
Comisario son competentes. Al cabo de unas horas con todo rematado, recoges,
limpias y te vas a casa, quedas con la peña que te ayudo para el día siguiente
cenar todos juntos y recordar como funciono la cosa y para la siguiente tratar
de corregir las lagunas que siempre aparecen en cualquier actividad que se
organiza, como en todo la mas difícil es la primera, las siguientes muchas
veces aun te dan mas trabajo pero el cosquilleo y
los nervios ya no
son insoportables lo cual te da confianza, lo que sirve para sigas haciendo
cosas y te líes la manta a la cabeza una y otra vez.
Bueno después de contar todo este ladrillo, voy a tratar de contestar la
pregunta que se quedo en el tintero, la de quien evalúa a los Jueces, es la más
fácil de contestar y de entender, a los Jueces los evalúan los aficionados que
le presentan a su perro, cuando en una Monografía, un CAC o CACIB, en el ring hay muchos perros, ese Juez es bueno o por lo menos
esta bien considerado, si por el contrario nos encontramos con rines vacíos, pues ........... .
Cada uno escoge donde inscribe a sus perros y siempre es lo mismo, quien Juzga
y en que fin de semana toca, cuando te cuadra mal el fin de semana y el Juez es
de los que consideras "bueno" aras todo lo posible por ir y
presentarle a tu perro, si no te interesa el Juez por que sabes que no le gusta
tu tipo de perro no se lo presentaras por nada del mundo.
Como veis los Jueces pasan no una o dos evaluaciones, pasan muchas mas de las
recomendables, cada vez que salen a un ring a Juzgar
son evaluados, y mas veces de las debidas nosotros le ponemos menos nota de la
que de verdad merecen, somos muy tacaños a la hora de valorar el trabajo de los
Jueces y en demasiadas ocasiones nuestra opinión del Juez esta basada en el
resultado de nuestro perro.
No es un trabajo ni fácil, ni demasiado agradecido el de Juez de Belleza,
quizás es por eso por lo que hay mas expositores que
Jueces.
Gonzalo Belay Jimenez