EL MOVIMIENTO EN EL BÓXER

Por Carlos E. Rodriguez

 

 

El estudio del movimiento del bóxer es apasionante y debe ser muy tenido en cuenta por cualquier aficionado a la raza y sobre todo por los criadores que deben tomárselo como una prueba para saber valorar las construcciones más adecuadas.

 

Cuando hablamos de movimiento, las angulaciones de los miembros anterior y posterior son muy importantes, pero también lo son la longitud de las palancas óseas,  la forma de la espina dorsal, la longitud del cuerpo, la forma de las costillas y la musculatura del dorso y de ambos miembros.

 

De esta manera la correcta interpretación del movimiento del bóxer nos ayudará a “diagnosticar” la construcción de cualquier perro.

 

                

 

Los miembros anteriores son los encargados de amortiguar el impulso realizado por los posteriores, así como dirigir el movimiento. Una carencia de angulaciones en alguno de ambos miembros va a producir un defecto en la amplitud y en el impulso del paso, una disminución de eficacia en la musculatura, de la elasticidad en el movimiento y de la resistencia y de la velocidad del perro. Cuando ambos están carentes de angulaciones no hay dificultad en la cadencia del paso, pero sí que existirá una falta de elasticidad y potencia, sin embargo cuando hay una diferencia entre  el grado de angulación del anterior con respecto al posterior o viceversa sí que lo habrá. La sobreangulación, sobre todo trasera también producirá desarreglos en la marcha y en la construcción y aunque suele producir una marcha más espectacular debemos evitar este tipo de defectos por las consecuencias que citaré a continuación.

 

Algo que solemos ver en nuestros productos nacionales son las angulaciones delanteras rectas, con línea dorso lumbar muy recta y pelvis estrechas y en anteversión, es decir, sin caída. Además la trasera sobreangulada. Con esto conseguimos una pose en estático espectacular con líneas dorsales espectacularmente rectas, cruces altísimas y elegantes, todo normalmente unido a un cuello largo y elegante; pero un movimiento indeseable y sobre todo una falta de funcionalidad, ya que en la parte delantera habrá problemas musculares y ligamentarios, codos despegados, nos encontraremos perros poco aptos para la utilidad o trabajo deportivo debido a la disminución de su actividad muscular; y movimiento disarmónico, con exagerado empuje trasero que provocará que la presencia de la fatiga aparezca de manera prematura y también con falta de elasticidad debido a la rigidez anterior y a la falta de movilidad de la pelvis.

 

Un determinado tipo de movimiento nos puede hacer ver cuál es el problema del perro, así que debemos prestar más atención en este parámetro a la hora de seleccionar en la cría. Debemos elegir delanteras con angulo escapulo humeral de 90º o un poco más, con buena musculatura, buenas palancas óseas y codos pegados, sin demasiada anchura en las costillas.

 

 

Longitud del cuerpo corto pero no en exceso, con una buena anchura y musculatura del dorso y con una ligera inclinación en la zona lumbar en donde debe haber una pelvis bien formada y ancha. La trasera potente asegurará un buen impulso además que corregirá problemas de columna y aumentará el rendimiento físico del animal, debe pasar la rodilla por una línea imaginaria que se trazará desde el suelo hasta el eje de la pelvis. Con el pecho no debemos pasarnos ni con la profundidad ni con la anchura, siendo la primera la mitad de la estatura a la cruz. Y una buena recogida del vientre. Con un cuello largo, fuerte y flexible.

 

Para terminar el artículo quisiera citar unas palabras de la señora Rezewski, que resumen claramente la importancia de una buena construcción en el movimiento y en la funcionalidad de nuestros boxers:

 

 

 

“Para asegurar la salud funcional de nuestros boxers debemos criar con gran cuidado y en armonía y respeto a las exigencias solicitadas por el estandar. Esto no asegura la consecución de una construcción y de un movimiento típicos de la raza pero es un objetivo incondicionado.”

 

 

 

 

Este artículo ha sido creado en base a los estudios aplicados al perro desde mi profesión de fisioterapeuta y ha sido una síntesis, además, de la bibliografía consultada, de la que destaca el artículo “La construcción típica y el movimiento del Boxer” de Karin Rezeswki aparecido en la desaparecida revista The International Boxer Magazine y “El Boxer como máquina”, artículo del ingeniero inglés Ivor Ward Davies publicado en el libro del Dr. Tomaso Bosi Incontri con il boxer.

 

Artículo realizado para la revista electrónica Todoboxer por Carlos E. Rodríguez Hernández